Nuestro Testimonio Nuestro Testimonio Nuestro Testimonio Nuestro Testimonio

Nuestro Testimonio

Comenzamos haciendo algunas manualidades y distribuyéndolas en algunas iglesias de Bogotá, tuvimos que pasar por algunas circunstancias como la murmuración, la falta de credibilidad y apoyo de la gente, teníamos el sueño y las ganas de hacer cosas mucho mas excelentes pero no teníamos los recursos suficientes para realizarlos, sin embargo teníamos una promesa de Dios, que fue lo que no permitió que desmayáramos: Éxodo 35:30-35“Hablo Jehová a Moisés : Mira, Yo te he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en plata, en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio corazón, para que hagas todo lo que te he mandado”.Dios no solo nos dio una promesa sino empezó a darnos los recursos, las personas y aparejó todas las cosas para que este sueño pudiera hacerse realidad; entonces entendí que Dios nos había dado una estrategia para evangelizar y comenzar a desarrollar este ministerio, pues a través de nuestros mensajes hemos podido llegar al corazón de muchísima gente, los que están con Cristo, y los que no, y a los que hasta ahora empiezan a conocer.Y que como a todos nos pasa al comienzo de nuestra vida cristiana tenemos muchísimas luchas y sentimos desfallecer, pero muchos de nuestros mensajes tienen ese objetivo y es afirmar a esas personas en su caminar diario con Dios.Creo que Dios se ha agradado de esto y es por eso que ha bendecido tanto nuestras vidas y cada día nos sorprende con bendiciones aun mayores por lo cual no me canso de agradecerle por todo el bien que nos ha hecho. Con todo esto he entendido que vale la pena creerle a Dios y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para extender el reino de Dios y predicar su palabra.

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